*

X

¿Tienes amor propio? Esta es la forma más fácil de saberlo

Salud

Por: pijamasurf - 01/22/2018

Si no te amas a ti mismo, nunca podrás tener una genuina relación amorosa con otras personas

Aunque para algunos puede resultar un cliché decirlo, realmente el amor es la clave de la vida, tanto de la felicidad como del significado existencial. La mayoría de nosotros busca el amor de los demás, de una pareja, de una familia, de amigos y colegas. Pero a veces se olvida que para poder recibir verdaderamente amor hay que también darlo y para poder realmente formar una relación de pareja antes hay que amarse a sí mismo, de otra manera se formará indudablemente una codependencia o una relación tóxica o desequilibrada.

No debería ser tan difícil saber si nos amamos a nosotros mismos; sin embargo, en la vida cotidiana a veces encontramos señales mixtas. Podemos ser personas narcisistas, egoístas y vanidosas y realmente no amarnos a nosotros mismos. El amor propio no es pensar que uno es muy bueno o superior a los demás. En realidad, la forma más sencilla y categórica de saber si una persona se ama a sí misma es simplemente notando si es capaz de aceptarse. Esto es, si eres capaz de reconocer tus sentimientos, experiencias, cualidades o defectos y demás tal como son y aceptarlos, no ocultarlos; ser honesto. Si no puedes hacer esto, eso es señal inequívoca de que no te amas a ti mismo -quieres ser otra persona y no amas quién eres-. Según la terapeuta Kathy Hendricks, si no eres capaz de amarte a ti mismo nunca podrá entablar una relación genuina de amor con otra persona. Mejor aún lo dijo Elredo de Rieval, el monje cisterciense ingles del siglo XI: "¿Cómo puede una persona amar a otra persona si no se ama a sí mismo, ya que debe de ordenar el amor que tiene para su prójimo de una similitud del amor por la cual es querido para sí mismo?" En otras palabras, si no vemos el amor en nosotros no lo podremos ver en el mundo.

Evidentemente, las personas pueden querer crecer y cambiar y esto puede ser incluso una señal de amor propio. Pero en todo caso, para que ocurra un verdadero crecimiento o transformación, el individuo debe ser sincero consigo mismo y aceptar quién es. Este proceso de autoconocimiento y aceptación es la base de la transformación hacia la autorrealización. Como explica el profesor de psicología Jordan Peterson, la realidad de la existencia es que hay cosas que no nos gustan, el mundo es sufrimiento, pero si queremos una vida con significado y una relación auténtica con otro individuo, debemos primero aprender a decir la verdad. En cierta forma, decir la verdad y ser responsables de nuestros actos es la prueba de que nos amamos a nosotros mismos.

Cómo transformar la ansiedad en una energía de productividad y creatividad

Salud

Por: pijamasurf - 01/22/2018

La ansiedad y la euforia –también traducida como excitación– son la misma cosa. Lo único que las diferencía es el encuadre que se les dé. La manera en que se interpreten

Llega un momento en la ansiedad que puede convertirse en una crisis, un hoyo negro que consume toda la energía creativa y deja tan sólo polvos de agobio: pensamientos compulsivos y repetitivos, respiraciones inestables, dolores de estómago, cabeza o espalda, congoja omnipresente, sudoración y taquicardia. Antes de que este malestar se convierta en una experiencia incontrolable, Steven Kotler, autor de "Stealing fire: How Silicon Valley, the Navy SEALs and maverick scientists are revolutionizing the way we live and work" y "The James Altucher Show", explica cómo la ansiedad puede convertirse en un recurso a favor de la creatividad.

Desde una premisa bioquímicamica, Kotler explica que “la ansiedad y la euforia –también traducido como excitación– son la misma cosa. La ansiedad es causada por el exceso del neurotransmisor norepinefrina, el cual es, en pequeñas cantidades, un químico para enfocar la atención. Lo único que las diferencia es el encuadre que se les dé. La manera en que se interpreten.” En otras palabras, si las sensaciones físicas que empiezan a sentirse se asocian directamente con la experimentación de un malestar, el resultado será la ansiedad, pero si, por otro lado, las sensaciones físicas se replantean y se dirigen hacia una toma de conciencia de una atención mantenida, el resultado será la creatividad.

Para lograrlo, Kotler invita, primero que nada, a aprender a respirar correctamente:

Cuando se está nervioso, el ritmo cardíaco incrementa y la respiración se vuelve superficial, lo cual significa que el intercambio del aire disminuye y básicamente, el fondo de los pulmones se llena de dióxido de carbono. Por tanto el cerebro recibe una señal de que algo no está bien y activa la respuesta de la ansiedad.

Por ello, ante los primeros síntomas físicos es importante respirar adecuadamente, es decir, inhalar durante cuatro segundos, sostener la respiración durante cuatro segundos, exhalar durante cuatro segundos, sostenerla durante cuatro segundos y volver a empezar.

 

via GIPHY

A continuación, el objetivo será reencuadrar las emociones:

Comunícate a ti mismo de que estás excitado/emocionado, y no nervioso. Por ejemplo, decirse ‘Estoy emocionado por este discurso que tengo que dar’, ‘Estoy emocionado por la promoción que me dieron en el trabajo’. Se trata de una herramienta de trabajo de la terapia cognitivo conductual, el cual permitirá salirse del ciclo vicioso del neuroticismo. […] Una nueva historia puede llevarse a cabo si se está alerta y listo, en vez si se está sufriendo del miedo y la ansiedad.

Y finalmente hay que prestar atención a los desencadenantes físicos, a aquellos movimientos o gestos que se realizan cuando se está bajo la oleada de la euforia –como un chasquido de dedos, remojarse los labios, movimientos de pies–. El objetivo es repetir esos gestos antes de realizar aquella actividad que está provocando angustia y así liberar esa energía excesiva que se está acumulando en el cuerpo: “Estas son maneras para dar prioridad y hacer señalamientos de cómo potenciar la energía en el interior, y evitar gastarla combatiendo en contra de ella.”