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App para correr revela la posición de bases militares secretas de Estados Unidos, Rusia y Turquía

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 01/29/2018

Una consecuencia inesperada de la geolocalización satelital aplicada en personas

El uso del teléfono celular se encuentra tan extendido y normalizado que muy pocas personas se preguntan por los efectos que esto tiene tanto en su vida personal como a nivel colectivo. Mucho se habla de la “adicción” a las redes sociales, de la distracción permanente a la que nos ha llevado este gadget, pero también se encuentra el hecho de que con teléfono en mano siempre estamos produciendo y consumiendo: produciendo data que otros capitalizan y consumiendo mercancías que nos mantienen embelesados mientras ocurre esa distracción. El grado de esta producción es tal –multiplicada por millones a cada instante– que seguramente está fuera de control, por más que se nos haga pensar lo contrario. 

Prueba de ello es un “incidente” en el que se vio involucrada la app Strava, que goza de cierta popularidad como “asistente” portátil de entrenamiento físico y, según se supo (aunque no por las mejores razones), es usada también por personal militar de Estados Unidos, Rusia y Turquía (entre otros países), quienes en varias ocasiones salieron a correr con la app funcionando y en algunos casos incluso la mantuvieron activa mientras realizaban pruebas de vuelo y, como resultado… la app reveló la posición de bases militares que hasta hoy eran secretas. Al parecer, aun cuando el personal se encontraba en zonas remotas, inhabitadas, hubo quien creyó que era buena idea llevar la cuenta de sus pasos, los kilómetros que corrió ese día y quién sabe, quizá hasta compartir su récord personal en Facebook.

En noviembre pasado, la compañía que posee la app liberó información sobre más de 3 mil millones de puntos de geolocalización satelital (GPS) y quizá nadie habría notado nada en ese maremágnum de data de no ser por un análisis del Institute for United Conflict Analysts (IUCAnalysts), una consultoría incipiente, especializada en los flujos de información relacionados con conflictos militares, inteligencia, guerras, etc. En Twitter, Nathan Ruser, fundador del IUCA, ha sido especialmente explícito sobre estas revelaciones involuntarias.

El incidente tiene su lado irónico porque exhibe también, descarnadamente, el poder que los datos personales tienen en nuestros días, tan desmedido por su misma naturaleza y por la forma en que se generan y se recolectan, mientras que en ese sistema que se presenta tan perfecto y controlado en realidad hay fugas, huecos, puntos ciegos. 

 

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La realidad que se ofrece en nuestras pantallas puede ser sumamente distinta a lo real

En el imperio de hiperestimulación en el que vivimos, los recursos para cautivar la atención de las personas pueden alcanzar extremos un tanto ridículos, como ocurrió con esta fotografía de un perfil de Twitter dirigido a la promoción o la inspiración turísticas.

Como vemos, la imagen pretende ser un aliciente para visitar Francia. En primer plano muestra a una pareja descendiendo por una escalera rústica de maderos, en medio de la maleza y descalzos. A mitad de la fotografía se observa la emblemática torre Eiffel, la capital francesa más o menos encendida, como si apenas iniciara la noche, y al fondo una montaña imposible rodeada de nubes, que al menos imaginariamente podríamos creer más propia de ciudades verdaderamente rodeadas de elevaciones de este tipo, como Tokio, México o Santiago de Chile.

La imagen, obviamente manipulada, fue objeto de burla por parte de algunas personas que siguiendo su insólita narrativa visual sumaron otros aspectos increíbles de la vida parisina.

 

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