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Personas que gustan del ‘gin and tonic’ son proclives a la psicopatía (ESTUDIO)

Ciencia

Por: pijamasurf - 12/30/2017

¿Qué dicen los gustos de tu paladar de tu salud mental?

¿Cuando se trata de elegir un trago tu preferencia se inclina por el gin and tonic? Según un estudio publicado recientemente, este gusto un tanto sofisticado podría asociarse con conductas propias de la psicopatía.

La investigación corrió a cargo de Christina Sagiogloua y Tobias Greitemeyer, investigadores adscritos al Instituto de Psicología de la Universidad de Innsbruck, en Austria, quienes por medio de un cuestionario analizaron las preferencias de sabores de 900 personas en relación con sus tendencias de comportamiento y su estabilidad emocional.

De acuerdo con los resultados obtenidos, las personas que disfrutan de sabores amargos suelen presentar también un perfil psicológico de hostilidad frente a los otros, tendencia a juzgar moralmente y conductas asociadas con la psicopatía como la manipulación de los otros, el narcisismo exagerado y el llamado “maquiavelismo”. 

En el estudio, dichos sabores amargos se asociaron no sólo con la combinación de ginebra y agua tónica, sino también con el café (cuando se bebe solo) y el chocolate amargo.

La investigación (que puede consultarse en este enlace) nos recuerda otras afines, como aquella que relacionó el gusto por la cerveza con la búsqueda de sexo casual, o la de la relación de licores como el tequila o el whisky con emociones como la euforia o la melancolía.

Las 3 técnicas del Nobel en física Richard Feynman para aprender y dominar cualquier materia

Ciencia

Por: pijamasurf - 12/30/2017

Adquirir conocimiento puede seguir caminos que no solemos tomar en cuenta

Aprender puede parecer una tarea complicada pero sólo porque los sistemas en los que solemos hacerlo nos lo presentan así, como una obligación difícil de llevar a cabo.

Pero no tiene por qué ser así. De hecho, es posible que si cambiáramos nuestras consideraciones respecto del aprendizaje, también cambiaría el entusiasmo con el que nos aproximamos al conocimiento, no importa cuál sea la naturaleza de éste.

A continuación compartimos tres técnicas sintetizadas a partir de la peculiar manera en que el científico Richard Feynman, premio Nobel de física en 1965, aprendía y desarrollaba nuevos conocimientos. Las referencias bibliográficas de esta síntesis pueden encontrarse en este post de Medium, donde se explica la llamada “técnica Feynman” con mayor detalle.

Imagina que explicas a una niña o un niño lo que has aprendido

Se ha dicho que conseguir la sencillez es una de las tareas más complicadas del mundo y esto es válido en casi cualquier campo. El conocimiento no es la excepción. Y no se trata de pensar sencillamente sólo porque sí, sino más bien por qué, inesperadamente, la sencillez puede llegar a ser estimulante y, en el mismo sentido, la complicación innecesaria no hace más que enturbiar nuestros pensamientos, confundirnos y enredarnos. 

En este sentido, explicar lo que sabemos a un niño puede ser profundamente esclarecedor para nosotros mismos, pues nos obliga a pensar y expresarnos en términos sencillos, no porque los niños no entiendan (de hecho, suelen ser más inteligentes que muchos de nosotros, o su razonamiento sigue otras vías), sino sólo por un asunto de lenguaje: conocen menos palabras, su mundo de experiencias es un tanto más reducido y, en general, su visión del mundo es diferente.

 

Revisa

Al explicar, al escribir, al leer o al escuchar es muy sencillo adquirir el hábito de quedarse en la primera impresión recibida. Sin embargo, en lo que toca al conocimiento, siempre puede resultar mucho más fructífero revisar todo lo que se lee, lo que se dice, lo que se escucha, no sólo para repasar lo que sabemos sino, sobre todo, para reconocer lo que no sabemos, esto es, darnos cuenta de los límites de nuestro conocimiento.

 

Organiza y simplifica

El proceso de aprendizaje suele ser progresivo y ocurre por etapas que se suceden y en las cuales no todo lo que aprendemos permanece una vez que adquirimos nuevos conocimientos. En ese sentido, es recomendable hacer cada cierto tiempo checkpoints para re-organizar y simplificar lo que hemos aprendido e intentar distinguir entre aquello útil y aquello de lo cual podemos prescindir.

 

BONUS: Transmite lo que sabes

Enseñar es el punto fino con el que se completa el ciclo del aprendizaje. Como decíamos antes permite, a quien lo hace, dar orden y claridad a sus ideas. Pero no sólo eso pues, en la medida en que la elaboración del conocimiento es siempre una tarea compartida que se hace con otros, nos permite construir en compañía de otros nuevos saberes, entender las cosas de una manera distinta y, en suma, tender puentes hacia otros campos del conocimiento. Al enseñar descubrimos que el conocimiento es de suyo dialéctico pues, transmitirlo a otros, puede mirarse como un punto final pero no conclusivo.

 

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