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Everything: el videojuego narrado por Alan Watts que te reta a ser todo el universo

Arte

Por: pijamasurf - 06/17/2017

Un hermoso videojuego te permite tomar la perspectiva de una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una galaxia y demás para entender la interconexión del universo

Everything es el videojuego creado por David O'Reilly en el que uno puede jugar como cualquier cosa. Puedes ser una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una nube, una galaxia, un átomo de carbón. No hay puntos, niveles ni trama definida; sólo la experiencia de ver el mundo desde los ojos de otro, de todo. El único esquema del juego es descender o ascender en magnitud, tomar la perspectiva de algo menor en escala --un grano de arena, una bacteria-- o algo más grande --una estrella, un cúmulo de galaxias...

"El juego de la existencia es que estás en el medio", dice Alan Watts en una voz en off. Así percibimos el mundo, como un centro. Sólo somos un nodo de percepción del universo. El universo a partir de un punto de luz con infinita posibilidad de ser.

Everything juega con la idea de tomar diferentes puntos de vista al cambiar el modo de magnificación, es decir, extender la conciencia a la totalidad.

Uno aprende que todo depende de todo. No sólo una bacteria depende del universo; el universo depende una bacteria. Cada evento contiene la totalidad y se relaciona con la totalidad.

Cambiar de perspectiva, jugar a ser todas las cosas, puede detonar una experiencia casi psicodélica, de una conciencia que se abre a una posibilidad de conexión mucho más vasta. Un sentido de pertenencia estética y ética.

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La cómica desesperanza de ‘Maquinaria Panamericana’

Arte

Por: Lalo Ortega - 06/17/2017

Un relato de ironía sobre el México contemporáneo, pero alejado de la sátira que usualmente se hace de nuestra realidad

“La función de la prensa es confortar a los afligidos y afligir a los acomodados”: Mr. Dooley.

Esta máxima de la sátira fue acuñada, atinadamente, por el protagonista ficticio de un cartón publicado cotidianamente en los años de transición entre los siglos XIX y XX. Mr. Dooley, personaje creado por el humorista y escritor Finley Peter Dunne, no sólo condensa el propósito del género (que trasciende su aplicación periodística para adaptarse a diversos medios más) sino que invita a la persona común a preguntarse quiénes, en esa afirmación, son los afligidos y quiénes son los acomodados.

“¡Ahora sí se cayó el sistema!”, se lee en el tagline del póster promocional de Maquinaria Panamericana (Joaquín del Paso, 2016), una clara alusión a las elecciones federales de México de 1988, marcadas por el supuesto fallo de cómputo en la contabilización de los votos, y las resultantes acusaciones de fraude electoral.

Pero a la película, por lo menos en la superficie, le atañe menos el panorama amplio del país y, en vez de ello, se concentra en una tragedia empresarial. El primer largometraje de Joaquín del Paso sigue al negocio homónimo de máquinas de construcción, luego de que su presidente fallece súbitamente en las instalaciones. Tras el suceso, la compañía queda condenada a la quiebra, y sus empleados a la calle.

En medio del caos, viene la transición de poder y la revelación de irregularidades impunes. En el último intento de los empleados por salvar la compañía y sus destinos, se exponen la falta de liderazgo, corrupción, grillas y burocracia endémicas, y quizá hasta entonces inadvertidas, de Maquinaria Panamericana. Todo como un típico día en la prensa mexicana, ya incapaz de confortar afligidos y afligir acomodados.

Este microcosmos empresarial nace de un lugar personal para Joaquín del Paso (se trata también de un homenaje al negocio de su abuelo y padre), pero sus personajes sin duda llenan los arquetipos de la loca realidad macrosocial de México. La excelente cinematografía, aquí a cargo de Fredrik Olsson, inmortaliza el más inquietante de los simbolismos de nuestra sociedad cuando ésta, carente de dirección y sumida en el caos, le otorga un renovado y antitético propósito a sus máquinas de construcción.

Todo aquel que haya percibido el día a día de México como un extravagante sueño, sin duda experimentará una fascinante sensación de déjà vu con Maquinaria Panamericana, un filme que nos enfrenta con la maquinaria inoperante de una nación desprovista de proyecto. Pero, en esta sátira, ¿quién es el afligido y quién el acomodado? ¿Es el estado actual culpa de un paternalismo impotente al que nos aferramos desesperados, o culpa de nuestra propia incapacidad de construir?

Por lo menos, queda disfrutar del efecto mínimo: reír para no llorar.

 

Maquinaria Panamericana se proyecta en el Cine Tonalá de la Ciudad de México como parte del ciclo #MásCineMexicano, iniciativa para impulsar la distribución de producciones nacionales independientes. Estará en la cartelera durante todo el mes de junio; puedes consultar las fechas y horarios de su proyección en este enlace.

 

Twitter del autor: @Lalo_OrtegaRios

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