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Científicos indagan en el mundo del inconsciente y logran predecir los sueños

Ciencia

Por: PijamaSurf - 05/16/2017

Al rastrear la actividad de esta “zona clave”, los neurocientíficos lograron predecir el 92% de las veces si un individuo estaba soñando e inclusive correlacionar las experiencias de la conciencia durante el sueño

El mundo de los sueños siempre ha causado cierta congoja: ¿acaso aquello que sueño es lo que realmente deseo, o se trata de una mera interpretación de los símbolos que aparecen en la mente? Desde la aparición del psicoanálisis han surgido varias hipótesis sobre los sueños. 

Por un lado, Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis, sugería que los sueños forman parte del reino del inconsciente. Es ahí en donde el ello se encarga de liberar todos los deseos que nuestra conciencia reprime constantemente para poder vivir en una sociedad. Por otro lado, Henri Bergson, filósofo francés y Premio Nobel de Literatura, suponía que los sueños eran el recuerdo de una “imagen impactante de la agitación de la memoria: los recuerdos que se ejecutan durante la noche del inconsciente, como una inmensa danza macabra”. Para Bergson, los sueños no son otra cosa que los recuerdos de la vigilia y las sensaciones del cuerpo mientras duerme. 

Sin embargo, para la ciencia, la cual requiere materializar los fenómenos de la conciencia humana, estas dos hipótesis no son lo suficientemente exactas. Es decir que si se sueña, como si fuese una experiencia real, es porque hay una región del cerebro activada que se encarga de generar dichas imágenes. De acuerdo con un estudio realizado en el Wisconsin Institute of Sleep and Consciousness –WISC– existe una “zona clave” del cerebro que no sólo indica cuando los sueños están ocurriendo, sino que también puede predecir qué se está soñando.  

Francesca Siclari, coautora de la investigación, explica que el cerebro de una persona durmiente mantiene una actividad eléctrica de alta frecuencia, la cual se ve reflejada en el movimiento rápido de los ojos –REM, por sus siglas en inglés; no obstante, recientemente se descubrió que soñar también ocurre durante el sueño no REM, cuando hay una actividad de baja frecuencia. Ambas actividades, el REM y no REM, ocurren en la región córtica posterior, un área asociada con las habilidades espaciales y de atención. 

Al rastrear la actividad de esta “zona clave”, los neurocientíficos lograron predecir el 92% de las veces si un individuo estaba soñando e inclusive correlacionar las experiencias de la conciencia durante el sueño. De esta manera, fueron capaces de “identificar las áreas cerebrales que corresponden con los contenidos específicos del sueño –como rostros, lugares, movimientos, conversaciones– durante un sueño bien establecido”. Estas áreas cerebrales se encuentran principalmente en la corteza posterior, la cual es la responsable del lenguaje, la comprensión y el reconocimiento facial. 

¿Será acaso que la neurociencia está demostrando que los sueños son un terreno más de la esfera de lo consciente y no tanto del inconsciente, más allá de la exposición de los deseos reprimidos y la transformación casi metafísica de los estímulos exteriores a interiores? ¿Será acaso posible que la actividad REM pueda liberar el misterio de por qué el cerebro humano es capaz de soñar mientras duerme? 

¿Es la conciencia la que produce la realidad a nivel cuántico?

Ciencia

Por: pijamasurf - 05/16/2017

La pregunta que molesta a algunos científicos e intriga a otros: ¿Es la conciencia una propiedad fundamental de la naturaleza? ¿Interviene profundamente en el surgimiento de los estados cuánticos que componen la realidad?

Esta es la pregunta incómoda para los físicos, pero de alguna manera insoslayable. ¿Afecta la conciencia la realidad en su nivel fundamental? ¿Es el mundo un proceso que emerge de manera interdependiente con nuestra conciencia? Casi 100 años de lidiar con el llamado "problema del observador" en la física cuántica sugieren que la realidad no puede desligarse de nuestras observaciones de la misma y tomarse como algo objetivo, que existe por su propia cuenta. Esto no significa necesariamente que sea nuestra conciencia la que produce los extraños comportamientos que emergen al observar un fenómeno; sin embargo, sí obliga a que lo consideremos seriamente, algo que incómoda a los físicos puesto que pone en entredicho la realidad material y el paradigma materialista. Asimismo, este debate tiene el enorme problema de que la física y la neurociencia no han logrado entender y producir una definición de la conciencia --se le conoce como "el problema duro de la ciencia"-- y algunos físicos y filósofos materialistas incluso han llegado a creer que la conciencia es una ilusión --una ilusión generada por nuestro cerebro y sus procesos enteramente materiales.

El caso que cuestiona más seriamente la naturaleza de una realidad material independiente objetiva es el experimento de la doble rendija, en el que se presenta un colapso de una partícula cuántica. Este colapso en un estado definido ocurre de manera sorprendente en función solamente al acto de notar, y no por una perturbación física en la medición. La luz se encuentra en un estado de superposición, se comporta como una onda de probabilidades, y cuando es observada de cierta forma emerge como una partícula (de otra manera, mantiene su naturaleza de onda). Lo más extraño de todo es que la naturaleza parece saber si vamos a hacer una medición o no y se comporta en conformidad con esto (para una descripción completa de este experimento, se puede ver el siguiente video).

Esto ha llevado a algunos científicos a considerar el posible papel de nuestra conciencia en manifestar un cierto comportamiento a nivel subatómico. Eugene Wigner así lo creía: "Se deriva de aquí que la descripción cuántica de los objetos está influenciada por las impresiones que entran en mi conciencia". El físico John Archibald Wheeler consideró que en realidad no existía la división entre sujeto y objeto sino que vivimos en un universo participativo, en el cual el acto de observación incluso ha moldeado la evolución del universo, todos los posibles estados cuánticos para llegar a este momento, a esta realidad.

Adrian Kent, de la Universidad de Cambridge, sugiere que es posible que la conciencia altera de manera sutil las probabilidades cuánticas, esto es, que la mente afecta los resultados de las mediciones. Kent mantiene que la conciencia no determina exactamente "qué es real", pero que podría afectar la probabilidad de que cada una de las actualidades que permite la física cuántica sea la que, de hecho, observemos. Esto lo podría hacer de formas que no pueden predecirse por la teoría cuántica. En otras palabras la conciencia no estaría creando la realidad, pero sí estaría afectando qué realidad o actualidad observamos.

Roger Penrose, por otro lado, ha teorizado que la conciencia tiene un origen cuántico. La idea de Penrose de la "reducción objetiva orquestada" (Orch-Or en inglés) sugiere que el colapso de la interferencia cuántica y la superposición son procesos físicos reales. Penrose, junto con Hameroff, ha teorizado que existe una estructura material en el cerebro, los microtúbulos, que permiten una cognición cuántica. Estos codones de proteínas serían capaces de existir en estados de superposición. No hay, sin embargo, evidencia de esto.

El físico Matthew Fisher mantiene que el cerebro podría tener moléculas capaces de sostener estados de superposición cuántica más robustos, basándose en átomos de fósforo, los cuales existen en todas las células. Los núcleos de fósforo tienen un espín que los hace similares a magnetos con polos apuntando en diferentes posiciones. En un estado de entrelazamiento, el espín de uno de los núcleos depende del otro, lo cual es ya un estado de superposición que involucra más de una partícula cuántica. Esto podría resistir lo que se conoce como decoherencia y permitir la emergencia de una conciencia cuántica.

 

Con información de la BBC