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Este dios gnóstico puede ser justo lo que necesitamos para sacarnos de la era de la ignorancia en la que vivimos

Magia y Metafísica

Por: Pijamasurf - 10/06/2016

Conoce a Dinanukht, un extraño dios mitad libro mitad hombre que pasa el tiempo leyéndose a sí mismo, pero que alguna vez realizó un viaje a los mundos superiores en busca del conocimiento supremo

Anteriormente hemos argumentado que vivimos en la "era de la ignorancia" y, de manera predecible para una era oscura, no lo estamos notando. En resumidas cuentas esto se debe a que si bien estamos apilando cada vez más información y desarrollando más tecnología, esto no se traduce en sabiduría ni en mejorar la calidad de nuestras vidas de manera significativa (generamos hedonismo, pero no eudemonía).

Recomendamos leer los artículos sobre la era de la ignorancia. Dicho eso, he aquí una divertida opción para combatir la falta de imaginación con en el retorno a las antiguas tradiciones mezclado con una dosis de humor. Presentamos al dios Dinanukht, un dios que es mitad libro y mitad humano y que pasa el tiempo en las aguas leyéndose a sí mismo. Dinanukht aparece en una historia de la secta gnóstica de los mandeístas. Los gnósticos son una religión mística cristiana que con el tiempo fueron considerados como herejes por la Iglesia; su creencia más descollante es que nuestro mundo es la contracreación de un demiurgo que tomó el papel del dios verdadero, atrapando la luz divina y creando un mundo ilusorio. El gnóstico más ilustre de tiempos recientes fue Philip K. Dick, cuya obra anticipó la idea de The Matrix.  

Dinanukht tiene una experiencia semejante a la narrada por diversas religiones en las que el alma asciende por los cielos. Al viajar hacia las esferas superiores, llega al último mundo antes del mundo de la luz.  "Ahí todas las contradicciones están almacenadas y las almas de aquellos mandos que no han nacido en la Tierra. Dinanukht quiere seguir ascendiendo, pero se le informa que debe regresar a decirle a los demás lo que ha visto". Se encuentra con una divinidad que le dice, como aniquilando el principio de dualidad que rige el mundo de los gnósticos: "Yo soy la vida que existe desde el principio. Soy la verdad que existe desde antes del principio. Soy el fulgor. Soy luz. Soy muerte. Soy vida. Soy oscuridad. Soy luz. Soy el error. Soy la verdad. Soy la destrucción. Soy la creación" (cita de The Elemental Thing, de Elliot Weinberger).

Miguel Conner del sitio gnóstico The God Above God, escribe que  "Dinanukht no sólo es intrigante sino que es relevante en un tiempo en el que la autoexploración y la lectura están siendo estranguladas por el típico feed inane de Facebook o por más fotos de celebridades en Instagram". Con cierto humor tecnoludita, Conner dice que podríamos imaginar una película de ciencia ficción en la que este dios-libro peleara con Kindle en una épica lucha por el alma cultural de la humanidad. 

Se podría argumentar que la humanidad no necesita más dioses (ya tenemos el iPhone y tenemos dioses que son volcados en contra de los hombres por los hombres), pero no se puede negar que la representación de este dios gnóstico es genial e incluso viral. Es mucho más cool que todos los Kindles del mundo. 

 

 

 

En la historia no han faltado mentes inquisitivas dispuestas a arrojarse a la exploración de los misterios del ocultismo, la alquimia y la magia

En la sociedad actual predomina una actitud materialista que se restringe a considerar como real sólo aquellas cosas que puede entender y percibir sensorialmente. Lo cual significa que todas aquellas cosas que no encajan en el paradigma dominante son descartadas como un sinsentido. Quizá el fallo más grande de este tipo de lógica es que deja de lado una amplia gama de fenómenos sin una explicación satisfactoria. No obstante, ha habido algunas personas de singular trato y agudeza mental que no han temido adentrarse en los misterios de lo oculto. Estos son algunos de ellos: 

1. Cornelio Agrippa

Este personaje fue quizá el mago más renombrado de su tiempo y su serie Tres libros de filosofía oculta es igualmente famosa. En dicho libro Agrippa explicaba  que la magia funcionaba en tres niveles: la magia natural o alquimia, la astronomía y la magia basada en conjuros a los espíritus. Creía que toda la magia tenía su origen en la divinidad, aunque hacia el año 1530 Agrippa experimentó un cambio de actitud, pues aparentemente creía que sus creencias ocultistas lo condenarían al infierno. 

2. Nicolas Flamel

El personaje mítico de uno de los libros de Harry Potter no sólo fue una persona de carne y hueso durante el siglo XIII, también estaba interesado en la alquimia. Tanto que se le atribuyeron varios libros de este tema y en la introducción de uno de ellos se mencionaba que el alquimista logró crear la susodicha “piedra filosofal”. Es decir, un objeto capaz de transmutar el plomo en oro. 

3. Roger Bacon

Este monje fue una de las principales mentes científicas de su época. Se le atribuye haber descubierto los ingredientes necesarios para producir pólvora y realizar valiosos descubrimientos en el campo de la óptica. También se cree que predijo la aparición de todo tipo de vehículos, incluyendo no sólo automóviles, sino aviones y submarinos. 

4. Michael Scot

Este sacerdote y erudito viajó por el mundo durante el siglo XI y además de aprender griego, latín, árabe y hebreo estudió astrología y alquimia. Incluso hay quienes especulan que colaboró con Fibonacci para crear su secuencia numérica del equilibrio universal. De acuerdo a las leyendas también combatió brujas y demonios.

5. John Dee

Este hombre era el consejero de la reina Elizabeth I de Inglaterra cuando se trataba de ciencia y misticismo. Publicó un tomo titulado Monas hyroglyphica, en el que daba una representación de la creación y su unidad. También buscó contacto directo con los espíritus.

6. Judah Loew ben Bezalel

Este rabino luchó por su comunidad en Polonia durante el siglo XVI, creando un ser denominado golem para protegerlos de los antisemitas. A pesar de que el golem estaba hecho de arcilla, cobró vida debido a que el rabino tenía conocimiento místico de la creación de Adán. Además, el golem tenía poderes de invisibilidad y la capacidad de contactar con los espíritus. 

7. Baal Shem

Baal Shem significa “maestro del nombre” y denotaba un rango que se les daba a quienes eran capaces de hacer milagros. También era el alias del rabino Hayyim Samuel Jacob Falk. Sus proezas incluían teletransportación, sobrevivir por semanas sin necesidad de comida o alimento y la manifestación de objetos. Después de huir del funesto destino de una muerte en la hoguera en Westfalia, se mudó a Londres. 

8. El conde de San Germain

Este enigmático personaje cautivó a las altas esferas sociales europeas durante el siglo XVIII. Además de ser un compositor musical talentoso, también dominaba una docena de idiomas, incluyendo algunos poco comunes como el sánscrito. Además de ello tenía conocimientos de diversas disciplinas artísticas y ramas de la ciencia. Además tenía afición por los viajes y se presentaba con diferentes alias incluyendo “conde de Surmont”, “marqués de Montserrat” y “general Welldone”. Se le atribuyen logros alquímicos como reunir varios diamantes pequeños en una sola pieza grande. 

9. Aleister Crowley

Nació en el siglo XIX y presentó el cambio de milenio practicando magia hasta su muerte en 1945. Este alquimista, ocultista, pintor, escritor y poeta desarrolló un elaborado sistema de magia conocido como "Thelema" que dotaba a los adeptos de poderes para invocar a los espíritus, consagrar lugares, clarividencia, premoniciones y viajes astrales.