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Estas adorables caricaturas ofrecen el más negro de los humores (ILUSTRACIONES)

AlterCultura

Por: Pijamasurf - 09/02/2016

El humor negro es un complejo arte que coquetea con la crueldad, el nihilismo y el refinamiento.

El humor gráfico es un reto que implica algo de talento, un poco de acidez y bastante claridad para enmarcar de manera cómica un fenómeno en una sola escena. Y cuando se trata de humor negro, la dificultad aumenta pues es grande el riesgo que se asume de reducirse a ser hiriente y poco gracioso. Por fortuna hay quienes logran completar ele ejercicio con gracia y, en algunas ocasiones, incluso con brillantez. 

El humor negro es un complejo arte que coquetea con la crueldad, el desapego y el refinamiento. Un buen ejemplo de cómo puede lograrse esto son las ilustraciones de Gipsy Raleigh, quien vive en Portland y es autor de la novela Soolie Beetch and the Dying Light

Sobre su obra Raleigh afirma:

A veces la vida me roba las palabras. Y cuando no logro encontrar esas palabras, entonces busco una imagen que pueda hablar en mi silencio. Mis ilustraciones están inspiradas en muchas cosas, desde la muerte de seres queridos, la ansiedad o mi propio corazón roto.  

Podríamos seguir reflexionando sobre la obra de este ilustrador pero preferimos compartirte algunas de sus piezas de humor negro, sencillas ilustraciones que a veces detonan con cómica crueldad importantes reflexiones:


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los malviajes con psicodélicos pueden ser bastante benéficos (aquí te decimos por qué)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 09/02/2016

El consumo de una sustancia psicodélica es la puerta a una radiante ramificación de caminos y posibilidades (tanto mentales como espirituales). Y dentro de estas potenciales vivencias, muchas de las cuales quedarán marcadas de manera indeleble en tu memoria y en tu conciencia, algunas de éstas, hay que decirlo, pueden ser particularmente aterradoras, experiencias que coloquialmente responden a los famosos "malviajes".

Si bien en principio experimentar un malviaje no es especialmente deseable, este tipo de vivencias pueden ser, al final del infernal túnel, algo bastante reconfortable. Y no nos referimos sólo a las mieles catárticas que, por ejemplo, un oscuro viaje en hongos te pueda detonar, también, al menos de acuerdo con un reciente estudio de la prestigiada John Hopkins University, a una sensación de radiante bienestar.

Según la investigación, publicada en el Journal of Psychopharmacology, 76% de los 1993 participantes advirtieron que sus "malas" experiencias "terminaron incrementando una sensación duradera de bienestar y satisfacción frente a la vida", mientras que 84% afirmó que los retos implícitos en sobrellevar un malviaje derivaron en algo benéfico. Incluso la mitad declaró estar dispuesta a volver a vivir esos momentos. Las respuestas anteriores toman aún más relevancia si consideramos que 62% de los participantes consideró esa experiencia como "entre las diez situaciones más psicológicamente difíciles y retadoras de sus vidas".

Los datos anteriores, obviamente, no debieran ser un aliciente para dejar lo que estás haciendo en estos instantes y lanzarte a buscar un malviaje psicodélico. Sobra decir que son experiencias límite y que también pueden traer consecuencias difíciles de borrar, para mal. Por ejemplo, 2.6% de los participantes afirmó haberse involucrado en conductas violentas y agresivas, otro tanto buscó en ese momento ayuda médica, más de 7% tuvo que recibir tratamiento para afrontar "duraderos síntomas psicológicos" hasta un año después de la vivencia. 

De cualquier manera, parece que el popular adagio que reza: "lo que no mata, nutre" bien podría aplicarse en el caso de los malviajes con psicodélicos.