*

X

Ante la indiferencia del gobierno, este hombre inspiró a su comunidad para salvar el río de todos

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/31/2016

Sant Balbir Singh Seechewal unió los esfuerzos de la comunidad a través de la práctica de kar sewa, una tradición del sijismo

Hace 16 años en la India, un hombre del distrito de Punjabi llamado Sant Balbir Singh Seechewal decidió tomar en sus manos la tarea de limpiar las aguas del Kali Bein, un río contaminado. Primero Seechewal intentó convencer a los organismos gubernamentales involucrados para que las aguas negras del drenaje no fueran vertidas en el río, pero los dirigentes de las poblaciones junto al río llevaban cientos de años contaminándolo, así que hicieron caso omiso a la petición. 

Esto quizá hubiera descorazonado a más de uno, pero frente a la ineficiencia del gobierno para atender la cuestión Seechewal decidió tomar el asunto en sus manos y limpiar el río él mismo. Su historia pasó de boca en boca y él eligió apelar a una tradición del sijismo llamada kar sewa, que consiste en hacer un servicio voluntario y gratuito para el beneficio de otros, de tal manera que logró reunir a un equipo cuyo propósito era restaurar el flujo del río y limpiarlo y difundir entre las poblaciones al lado del lugar el mensaje de por qué era importante que lo limpiaran.  

La campaña emprendida con este propósito consiguió reunir fondos para equipo y los esfuerzos de más de dos docenas de villas, cuyos habitantes retomaron métodos tradicionales para el tratamiento de aguas negras. Luego los agricultores se registraron para tener acceso al agua tratada, lo cual se tradujo en prosperidad para los campos de cultivo de la zona. Por su parte el gobierno no pudo ignorar el cambio radical que los esfuerzos de Eco Baba y la comunidad habían obtenido, así que se vio forzado a finalmente atender la solicitud de dejar de desechar aguas contaminadas en Kali Bein.

Una vez que el lecho del río fue limpiado los manantiales naturales revivieron y éste comenzó a llenarse, de forma tal que de acuerdo con el India Times no sólo se purificó el río sino que asimismo se llevó vida a partes que habían estado secas durante varios años. Por otro lado el equipo de voluntarios también dirigió esfuerzos para plantar árboles en la ribera, dotando de belleza adicional a una zona que antes era el vivo ejemplo del deterioro ambiental.

En palabras de Seechewal:

Las personas habían tomado el río ilegalmente y fue difícil liberarlo de sus garras. Pero con la gracia de Dios esto se hizo. Resolver la situación de Kali Bein fue una increíble experiencia. Además de que podemos crear una revolución tratando el agua contaminada y usándola para la irrigación. El agua contaminada se ha vuelto un gran problema no sólo en India, sino en el mundo entero. Sin embargo esta agua puede traer prosperidad si la usamos para irrigar.

No obstante, las contribuciones sociales de Sant Seechewal no terminan ahí, ya que igualmente se ha involucrado en temas de educación creando escuelas, centros de educación técnica y superior, así como iniciativas para erradicar la ignorancia, la superstición y el maltrato a las mujeres que rigen la vida de los más pobres habitantes de la India. Este es un ejemplo de cómo el esfuerzo, la determinación y la bondad de una sola persona pueden inspirar a otros, quienes al organizarse pueden lograr cambios sustanciales tanto en su entorno ambiental como en su comunidad. 

Te podría interesar:

El inspirador ejemplo de las ballenas jorobadas (que han dejado de estar en riesgo de extinción)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 08/31/2016

Debemos seguir el ejemplo de la conservación de las ballenas jorobadas y aplicarlo a otras especies

Hacemos mención aquí del caso de las ballenas jorobadas o yubartas, una especie que ha logrado salir de la lista de las especies en riesgo de extinción en gran medida gracias al esfuerzo coordinado de las autoridades y la sociedad civil. Lo anterior es importante ya que, en un mundo en el que a todas luces se precipita una crisis climática y ecológica, esto demuestra que es posible hacer cambios significativos con efectos puntuales que transforman positivamente el entorno. 

En 1970 se enlistó a estas ballenas, que son quizás las más vistas en el mundo por turistas, entre las especies en peligro de extinción, luego de que la población había disminuido a unas 5 mil; en 2015 se logró llegar a 80 mil, una cifra que diversas organizaciones determinaron que podía considerarse como suficiente para sacarlas de la lista. Los resultados se deben a las estrictas regulaciones para realizar todo tipo de actividades en el océano que pudieran afectar a esta especie, para lo cual se necesitó la coordinación de científicos y autoridades gubernamentales.

De manera cautelosa, por el momento, se hizo una división de 14 tipos de ballenas jorobadas, 10 de las cuales estarían fuera de la lista y cuatro permanecerían dentro de las (sub)especies amenazadas. Las especies que viven en el continente americano son las que mejor se habrían recuperado, mientras que las ballenas jorobadas del mar Arábigo y del noroeste africano se mantendrían en la lista. 

Lo anterior es una importante medalla para la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), el organismo estadounidense que lleva la batuta en este sentido.

Los resultados son altamente inspiradores en lo que ha sido llamado ya el antropoceno, la era en la que la humanidad tiene un efecto predominante en todos los ecosistemas del planeta, en muchos casos arrasando con especies y amenazando ya no sólo a esta u otra especie sino poniendo en riesgo el equilibrio de la biosfera en todas partes. Sin embargo, esta influencia humana característica del antropoceno quizá pueda revertirse y hacerse sentir de una manera positiva. Ojalá, en vez de más historias como las del rinoceronte negro, tengamos más ejemplos como el de la ballena jorobada. También hay que mencionar que, en el caso de las ballenas, éstas se benefician por ser de los mamíferos más populares del mundo; para otras especies, que no reciben tanta prensa, es más difícil. Dicho eso, el caso en cuestión demuestra que una suficiente organización y un esfuerzo sostenido tiene efectos benéficos notables, así que una forma de ayudar es difundiendo la información, presionando a los gobiernos y siendo muy activo en línea, y también por supuesto en el mundo físico, manifestándose a favor de cualquier especie que se encuentre amenazada.

Aquí una lista de varias especies de las cuales quedan menos de 100 ejemplares, por lo cual se encuentran en una situación más que crítica.