*

X
Un mundo fascinante: cada vez que tomamos un vaso con agua podríamos estar bebiendo miles de millones de años

Cuando bebas agua dedica un pensamiento al manantial.

Proverbio chino

"El agua es vida", reza la frase popular que todos hemos escuchado en incontables ocasiones pero que pocos dimensionamos realmente. Y es que este líquido, su ineludible fluidez, es candidato a ser uno de los ingredientes más preciosos del universo. ¿Por ejemplo, si cuando bebes agua en un vaso, gesto obviamente rutinario, consideraras que ese líquido traslúcido que estás ingiriendo podría ser más viejo que el mismo Sol, no lo verías de forma distinta?, ¿lo revalorarías radicalmente? 

16TB-water-articleLargeAunque no está del todo confirmado cómo llegó el agua a la Tierra, una de las teorías más aceptadas sugiere que utilizó como vehículo partículas de hielo que flotaban en una nube cósmica hace 4 mil 600 millones de años, antes de que el Sol se estableciera en nuestro vecindario cósmico. Y de acuerdo con los cálculos astrofísicos, al menos la mitad del agua presente en el planeta tiene ese origen, es decir, la mitad del agua con la que interactuamos es mucho más vieja que el propio sistema solar.    

Este dato abismal es una invitación perfecta para redimensionar el valor del agua y el papel que este generoso elemento juega en nuestra vida y en el universo. Sin agua no somos y ella sabe más, mucho más, que nosotros. Pero además es un buen aliciente para reencantarnos con la realidad. A fin de cuentas la cantidad de aspectos e ingredientes presentes alrededor de, incluso, el más simple acto, por ejemplo beber un vaso de agua, es tan rica que pareciera no haber pretexto para no aceptar que el nuestro es un mundo alucinante, uno absolutamente propenso para ejercer la fascinación y, como consecuencia, el agradecimiento. 

Cuando bebemos agua bebemos miles de millones de años, y como sugiere Nicholas St. Fleur en el New York Times, bien valdría la pena brindar por eso. 

 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

El angustiante espectáculo del despertar de miles de serpientes en un hervidero, ansiosas por reproducirse

El despertar de las serpientes es un evento que para algunos es altamente magnético y hasta adictivo, pero que también podría ser la sustancia de la cual está hecha una pesadilla.

El fenómeno mostrado en el video ocurre en Narcisse, en Manitoba, Canadá y marca el surgimiento de más de 75 mil serpientes en un espacio del tamaño de una sala de estar. Por eso se le llama "alfombra de serpientes", una alfombra un tanto atestada de estos sinuosos reptiles, así que, por más atractiva que sea (y atrae a numerosos visitantes cada año), es difícil querer acercarse demasiado.

Las serpientes de liguero rojas o serpientes jardineras emergen de una hibernación de 8 meses en camas subterráneas de piedra caliza con sólo una cosa en mente: reproducirse. En el video se puede ver a una hembra alzar la cabeza intentando huir del cortejo de cientos de machos en ardor. Por momentos, la población de serpientes toma una proporción de 10 mil machos por cada hembra, por lo que uno puede imaginarse la pujante agonía que se vive. Las hembras son hasta cuatro veces más grandes que los machos y son esperadas por los ansiosos pretendientes afuera de sus cuevas. Para atraerlos, secretan ferómonas en la piel y los machos intentan ganar su favor sexual frotando sus cabezas en sus espaldas y dando lengüetazos. Al final eligen a la serpiente afortunada, entre el mar orgiástico, a través de un complejo mecanismo llamado "selección críptica de hembra".

El video no tiene desperdicio, especialmente por el tono relajado del narrador, que se deleita diciendo: "otro zoom más a esta alfombra de serpientes, después de todo yo nunca me canso de verla". El ruido de fondo, por cierto, no es un efecto de estática: es el sonido de las serpientes, miles de ellas reptando en el calor. 

(Con información del New York Times)